¡Di sí a un vientre plano y firme!

Lo tenemos comprobado. La acumulación de grasa abdominal es de las cuestiones estéticas que más acompleja a mujeres y hombres y que más cuesta disimular. Pese a realizar ejercicio localizado y llevar a cabo una dieta específica resulta casi imposible luchar contra el exceso de piel y la flacidez de la barriga por causas como la edad, el embarazo o los cambios de peso y el vientre plano se convierte en un horizonte con el que soñamos cada vez que nos ponemos de perfil frente a un espejo o pensamos en ponernos en biquini o bañador en el verano.

aantes y despues1.jpg Por eso, no es de extrañar que cada vez sean más quienes se deciden por la abdominoplastia, una intervención con la que se consigue un abdomen más plano y firme y una cintura más estrecha, logrando de una vez por todas el vientre deseado.

“Había oído hablar de este tipo de cirugía pero al principio no me atrevía; cuando hablé con la Dra. Graña y me explicó todo el proceso me convencí y ahora pienso por qué no lo hice antes”, cuenta nuestra paciente  R.S que optó por esta cirugía tras una pérdida de peso considerable.

Y es que este procedimiento quirúrgico no sólo es más sencillo de lo que se suele pensar sino que ofrece unos resultados sorprendentes. En concreto, como explica la Dra. Graña, la abdominoplastia se realiza mediante una incisión transversal en la parte inferior del abdomen, “estirando” la piel y eliminando los excedentes de grasa, colocando suturas que mejoran la flacidez y fortalecen la pared interna del abdomen.

Si el paciente sólo presenta acumulación de grasa en la zona debajo del ombligo, puede ser suficiente la realización de un procedimiento menos complejo denominado mini-abdominoplastia. También para mejorar los resultados de la abdominoplastia es usual proponer realizar liposucción en los flancos , abdomen y colas de mamas.

“En la intervención estaba un poco nerviosa pero el equipo médico me trató genial y me encontré muy cómoda. Quizás, lo más tedioso fueron los dos días que estuve con los tubos de drenaje  después de la operación. Pero se pasó rápido y a las dos semanas hacía mi vida normal”, relata nuestra paciente.

Claro que uno de los temas que más preocupa no es la intervención en sí, sino la cicatriz que genera. En este sentido, es importante saber que hasta el año no cicatriza completamente. Si bien ésta es mínima y la intervención se realiza en una zona que suele cubrirse con la ropa íntima o con un bañador, haciéndola así prácticamente invisible.

Además, por el contrario, los resultados son inmediatos y a las seis semanas aproximadamente se percibe por completo la nueva forma corporal. “La verdad es que no me lo creo. Mi cuerpo ha recuperado su silueta y mi barriga está súper plana. Puedo ponerme ropa que no me había puesto nunca”, confiesa R.S.

antesydespuesPor supuesto, es fundamental ponerse en buenas manos. Por eso en Clínica Clever analizamos detenidamente cada caso, cuidamos y atendemos las demandas de cada cliente y ponemos nuestros esfuerzos en superar sus expectativas.

 

 


 ¡No te lo pienses y di sí a un vientre plano!

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