Rejuvenece con los hilos tensores

Afortunadamente los avances en cirugía y medicina plástica y estética nos proponen nuevos remedios a los habituales síntomas de envejecimiento cada vez más efectivos, naturales y menos invasivos. Una de las técnicas más populares en los últimos tiempos es la del uso de los hilos tensores, también conocidos como tensores dérmicos, hilos mágicos o hilos japoneses. 

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¿Qué son?

Esta técnica fue diseñada y realizada por dermatólogos coreanos con el objetivo de tensar y densificar la estructura dérmica de la piel mediante la inserción de hilos con una aguja guía. El hilo utilizado en la misma está hecho de polidioxanona (PDO), un material biológico reabsorbible por el cuerpo y tan seguro para el organismo que es utilizado incluso en cirugías cardíacas.

Su éxito radica en que su aplicación es sencilla e indolora y los resultados son inmediatos. Es decir, no requiere hospitalización ni el uso de anestesia general.

Ventajas y efectos

La acción de los hilos tensores ayuda de forma natural a producir un efecto de estiramiento de la piel y el levantamiento de cara al mismo tiempo, causando un efecto rejuvenecedor en el paciente.

Su aplicación provoca una mayor oxigenación de la zona, lo que aporta una mayor luminosidad de la piel, mejora el aspecto de las pequeñas arrugas, las comisuras labiales, la piel flácida de la papada o doble mentón, etcétera.

Es importante aclarar, sin embargo, que no es una alternativa al lifting quirúrgico tradicional sino que más bien permite retrasar el paso por el quirófano.  De hecho, los mejores candidatos para someterse a este tratamiento suelen ser pacientes de hasta 50 años afectados por los primeros efectos de la edad, aunque es posible aplicarlo en edades superiores si la flacidez no es excesiva.

Sus efectos sus instantáneos, aunque los resultados finales se perciben en torno a las tres semanas desde su aplicación, y su durabilidad, dependiendo del paciente, suele ser de hasta 18 meses, aunque una vez transcurrido este tiempo puede volverse a aplicar para mantener los efectos.

¿Para qué se recomienda?

Portrait of happy smiling beautiful young woman touching skin or applying cream, isolated over white backgroundSi bien los hilos tensores se aplican sobre todo en el rostro (ojos, párpados, cejas, papada…) cada vez es más frecuente su uso en el cuello y en zonas corporales como el vientre, los glúteos, la parte interior de los muslos o los brazos, donde dan excelentes resultados.

Además, se suele aplicar en muchas de las intervenciones de liposucción ya que resulta la combinación perfecta.

¿En qué consiste?

Los hilos tensores se implantan en la dermis profunda con la utilización de agujas de distintos longitudes y grosores. El número de hilos utilizado variará en función de las necesidades de cada paciente y de la zona a tratar.

El hilo genera una fibrosis a su alrededor, dando lugar a un lifting biológico o autolifting autoinducido por la producción natural de fibroblastos y colágeno.

Los efectos secundarios son mínimos (enrojecimiento, edema o pequeño hematoma) y desaparecen a las pocas horas. Además, no producen alergias ni rechazos, ni presentan ningún tipo de efecto colateral.

La duración del tratamiento depende de la cantidad de hilos y zonas a tratar va de 25 a 50 minutos, siendo lo más habitual una duración de media hora.

Es conveniente aclarar que existen distintos tipos de hilos, que se aplican en función del tratamiento. Para más información no dudes en ponerte en contacto con nosotros y aprovechar el descuento del 25 por ciento en hilos tensores en nuestra Clínica Clever.


¡Muy pronto os informaremos de todas las tipologías y sus aplicaciones!

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